Soneto 1

Yo no escuche la luna fría
sufrida en tu noche doliente,
desangrándose tu alma ardiente
en ríos de plata y melancolía.

Lagrimas de amor tu alma vertía
por mi loco corazón hiriente
que olvidándose de lo que siente
con amarga tristeza te diría:

Antes mi voz de pasión desatada
dibujaba tiernas albas serenas
en tus miradas de enamorada.

Ahora que muero entre tus penas
sufro la oscura voz desgarrada
que ya tu sangre lleva por mis venas.