Soneto 8

En lluvia de recuerdos, confundido,
corre triste, el eco de mi tormento,
pues perdido, el reflejo de tu aliento,
todavía vive en mi alma escondido

Duerme, sin alba, mi llanto mordido
en el frío corazón del sufrimiento
y siento que, agónico, mi lamento
sea un suspiro en la espiral de tu olvido

Allí, amor, brotan flores por el pecho
del río alegre de los enamorados
colmando en bellas guirnaldas el lecho 

Aquí, loco, en silencios desbocados
ahogo, el grito herido del despecho,
que se derrama en mis ojos robados