El agua de tu risa me arrastraba
por las verdes colinas de tu encanto
regando la vieja orilla de mi llanto
con la flor de tu alegría renovada
La rama de mi abrazo te sujetaba
en la suave corriente de mi manto
brotando en las curvas de tu canto
las ondas de mi alma enamorada.
Quise perderme en tu rio venturoso
quisiste besarme en noche callada
nos escondimos en bosque frondoso
Quisiste deslizarte en mi cascada
quise nadar en tu cuerpo lluvioso
nos encontraron en la alborada