Soneto 20

Sobre la tierra que nos vio separados

tras las fronteras de amistad y beso

aun veo entre el horizonte espeso

el reflejo de dos enamorados

 

Sobre el camino que nos vio marcados

por las señales de prudencia y exceso

aun veo en el sentimiento no expreso

el rastro de pasos acompasados

 

Aun en la arena movida del pecho

bajo el viento de la melancolía

late el recuerdo de tu abrazo estrecho

 

Aun en los seísmos de mi mente fría

bajo el suelo de un amor desecho

vibra el silencio de que te quería

 

Soneto 19

El agua de tu risa me arrastraba

por las verdes colinas de tu encanto

regando la vieja orilla de mi llanto

con la flor de tu alegría renovada

 

La rama de mi abrazo te sujetaba

en la suave corriente de mi manto

brotando en las curvas de tu canto

las ondas de mi alma enamorada.

 

Quise perderme en tu rio venturoso

quisiste besarme en noche callada

nos escondimos en bosque frondoso

 

Quisiste deslizarte en mi cascada

quise nadar en tu cuerpo lluvioso

nos encontraron en la alborada

 

Encuentro

Descúbreme

en las calles solitarias

Conóceme

por la vibración de mi alma

Convérsame

entre señales contrarias

Desnúdame

en una esquina apartada

Disfrútame

en las lunas encendidas

Quiéreme

con las luces apagadas

Porque antes que vuelva el día

quiero que me recites

como si no hubiera un mañana

Porque después que acabe la noche

quiero que me recuerdes

como si nunca acabara el ayer

Y volvamos a reencontrarnos

en las calles que fuimos presente

#4 …la espiral

No espero que entiendan

que en el cruce de sus piernas

se dibuja lenta una espiral

que no parece tener final.

Y que en ella me pierdo

buscando un infierno

que me quema la ropa

al momento que provocan

sus ojos vestidos de fuego.

 

Ahora que ya se ha ido

el «ya te dije» es repetido

pero eso no me importa

pues aun corre por mi aorta

el recuerdo de lo ardido.

Y encontraré en otras camas

la repetición de las llamas

hasta que revienten el espejo

donde me susurra su reflejo.

 

Y encontraré un final

en el que haya otra espiral

en la que seamos sólo dos

perdidos en el mismo amor

 

 

Solo

Te escribo con la mirada

lanzándome por la ventana

Te escribo con la sonrisa

acunandote sin prisa

Te escribo con los pasos

desafiando los espacios

Te escribo con las manos

sentimientos que derramo

Te escribo con la boca

latidos que me provocas

Te escribo con el cuerpo

perdiéndonos por el cielo

Te escribo con el pecho

sintiéndonos estrechos

Te escribo con la espalda

cuando el nuevo día llama

Te escribo con la cabeza

cuando volver mi alma reza

Te escribo

Sólo te escribo